La importancia del capital humano en una unidad de valuación

Emitir de forma correcta el valor de un bien inmobiliario es un trabajo que precisa de un equipo humano más amplio y profundo de lo que podríamos pensar.

En principio, se necesita contar con profesionales reconocidos para la práctica del avalúo, según la formación universitaria requerida para esta actividad.

A su vez, este equipo necesita especializarse con una formación teórica-práctica, de acuerdo a un determinado tipo de bienes inmuebles.

Luego se pasa a la aplicación de los conocimientos mediante la tutoría o aprendizaje práctico de las técnicas en la órbita de valuadores experimentados. De esta manera, crecerá su experiencia y finura profesional.

En esta etapa se aprende no sólo la metodología, también, el hondo contenido ético que tiene el hecho de determinar el valor más ajustado del bien para el propósito que se nos haya solicitado.

El equipo realiza un informa que se remite al nivel superior de control —representado por expertos y especialistas controladores que incorporan la parte más nuclear del conocimiento de una unidad de valuación—. El doble nivel de control y de ejecución de un avalúo es lo que permite confiar en la homogeneidad del tratamiento de una sociedad, al margen del valuador concreto que realice la primera parte o la segunda parte del proceso.

Con este trabajo encadenado y por niveles de todo un equipo especializado es como se concluye de forma consistente el trabajo de dar respuesta con un avalúo a temas tan importantes como la adquisición de una vivienda de una familia con una garantía hipotecaria sobre ella o cualquier otro propósito que exija un avalúo de una unidad de valuación.

En Tasvalúo contamos con un muy amplio equipo de controladores internos para mejorar de forma continua este proceso.

Fuentes: Especialidad  profesional en valuación y Ley de Transparencia

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